Laura Restrepo

Espanol:

La ciudad de Bogotá vio nacer en 1950 a Laura Restrepo, quien con el tiempo se convertiría en una destacada exponente de la literatura colombiana. Durante su infancia pasó por varios colegios y fue incentivada por su padre para que se convierta en una ferviente lectora.

Ese estímulo paterno fue clave para que, con apenas nueve años, comenzara a escribir sus propios textos. Tras terminar la escuela, estudió Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes y luego se especializó en Ciencias Políticas.

Antes de publicar sus primeros libros, Restrepo se desempeñó como docente y periodista. Su vida, de todas formas, estaría marcada por su activismo político: adherida al trotskismo, vivió en España y Argentina para apoyar diversos movimientos de lucha.

De regreso en su tierra natal, Restrepo fue convocada por el gobierno para participar de las negociaciones de paz con la guerrilla. Como consecuencia de dicha labor, se vio forzada a exiliarse a México hasta que el movimiento M-19 anunció que abandonaba las armas. Todas estas vivencias fueron volcadas en sus artículos periodísticos y en sus novelas.

“La isla de pasión”, aparecido en 1989, fue su primer libro. A esta obra le siguieron “Leopardo al sol”, “Otros niños”, “Dulce compañía”, “La novia oscura”, “La multitud errante”, “Delirio” y “Hot sur”, entre otras. La mayoría de sus obras pertenecen al género de la novela, aunque también publicó un cuento infantil y ensayos.

Gracias a estos trabajos, Restrepo obtuvo galardones como el Premio Alfaguara de Novela, el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, el Premio Grinzane Cavour, el Prix France Culture y el Premio Nacional de Literatura.

En la actualidad, Laura Restrepo vive la mayor parte del año en México, país donde nació su marido. La autora, de todas formas, también tiene un domicilio en Bogotá. Además de dedicarse a la creación de nuevos libros, Restrepo continúa trabajando en medios periodísticos y ejerciendo la docencia.

Português:

A cidade de Bogotá viu nascer em 1950 a Laura Restrepo, quem com o tempo transformou-se numa destacada expoente da literatura colombiana. Durante a sua infância, passou por vários colégios e foi incentivada pelo seu pai a se tornar uma leitora voraz.

Esse estímulo paterno foi crucial para que, com apenas nove anos, ela começasse a escrever os seus próprios textos. Após terminar a escola, cursou Filosofia e Letras na Universidad de los Andes e depois se especializou em Ciências Políticas.

Antes de publicar os seus primeiros livros, Restreo foi professora e jornalista. Sua vida, de qualquer maneira, estaria marcada pelo seu ativismo político: adepto do trotskismo, morou na Espanha e na Argentina para apoiar diversos movimentos dessa luta.

Já de volta à sua terra natal, Restrepo foi convocada pelo governo para participar das negociações de paz com a guerrilla. Como consequência desse trabalho, teve que se exiliar no México até que o movimento M-19 anunciou que abandonava as armas. Todas estas vivências foram transmitidas nos seus artigos jornalísticos e nos seus romances.

“La isla de pasión”, de 1989, foi o seu primeiro livro Logo surgiram “Leopardo al sol”, “Otros niños”, “Dulce compañía”, “La novia oscura”, “La multitud errante”, “Delirio” e “Hot sur”, entre outras. A maioria das suas obras são do gênero romance, porém também publicou um conto infantil e ensaios.

Graças à esses trabalhos, Restrepo obteve prêmios como Premio Alfaguara de Novela, Premio Sor Juana Inés de la Cruz,  Premio Grinzane Cavour, Prix France Culture e Premio Nacional de Literatura.

Hoje em dia, Laura Restrepo vive a maior parte do ano no México, país natal do seu marido. A autora também tem outra residência  em Bogotá. Além de se dedicar a criação de novos livros, Restrepo continua com o seu trabalho jornalístico e exercendo a docência.

Relato La Mujer que no dejó que la pegaran

Como Emma, tres cuartas partes de las mujeres que están presas por homicidio, a quien mataron fue al marido o al compañero sentimental.
Como Emma, três de cada quatro mulheres que estão presas por homicídio, mataram ao seu marido ou ao seu companheiro sentimental.
Los edificios interiores de la cárcel del Buen Pastor están pintados de gris ratón. En medio de un jardincito escaso, como cultivado por alguien prolijo pero sin imaginación, una imagen de Cristo en tamaño natural apacienta tres ovejas. Flota una pulcritud fría y desinfectada. No se ve gente ni se oyen ruidos.
O interior dos prédios da prisão do Bom Pastor está pintado de cinza rato. No meio de um jardinzinho escasso, como cultivado por alguém meticuloso mas sem imaginação, uma imagem de Cristo, tamanho natural, acalma a três ovelhas. Paira uma pulcritude fria e desinfetada. Não se vêem pessoas nem se escutam barulhos
Estoy aquí para entrevistar a Emma, la descuartizadora.
Estou aqui para entrevistar a Emma, a esquartejadora.
—Va a ser difícil que le hable —me advierte la guardiana que me acompaña—. Los primeros días vino mucho reportero y ella dio mucha declaración. Después salieron esos titulares que la llamaban monstruo y sádica, y ella no quiso hablar más.
– Vai ser difícil que ela fale com você- adverte a guarda que me acompanha.
-Nos primeiros dias vieram muitos repórteres e ela deu muitas declarações. Depois saíram os titulares que a chamavam de monstro e sádica, então ela já não quis falar mais.
Traen a Emma, que resulta ser una mujer muy joven, casi una adolescente, de gafas negras, labios pintados de rojo subido, camiseta y jeans trincados y un corte de pelo a la moda, aunque no sé bien qué moda será, con un copete tipo Alf. Se sienta en un murito al lado de las tres ovejas y se entrega a la tarea de comerse los padrastros. Pienso que desentona con el escenario: ciertamente no parece pécora mansa de ningún rebaño.
Trouxeram a Emma, que era uma mulher muito jovem, quase uma adolescente, com óculos escuros, boca pinta de vermelho fluorescente, camiseta e jeans ajustados e um corte de cabelo da moda, se bem não sei de quê tipo de moda será, algo assim como um topete Alf. Senta-se num muro do lado das três ovelhas e se entrega à tarefa de comer a pele das unhas. Concluo que ela desentoa do cenário: com certeza não parece uma víbora mansa de nenhum rebanho.
—No me pregunte nada. Mejor dicho no me jodan más. Mejor dicho para qué les explico, si después salen a decir lo que les da   la gana —me dice sin mirarme, siempre absorta en propios dedos. Vuelve a aclarar que no quiere hablar, pero al parecer sí quiere.
– Não me pergunte nada. Melhor ainda: parem de encher o meu saco. Melhor…Pra quê eu lhes explico as coisas se depois vão sair dizendo o que querem de mim- falou sem me olhar, sempre concentrada nos seus próprios dedos. Insiste que não quer falar, mas na verdade parece que sim quer.
El cuarto alquilado que le puso Isidro había sido un buen vividero, con TV a color, equipo de CD y nevera llena, y ella lo mantenía bien arreglado. Qué más iba a hacer, si tenía todo el día para pasarla bueno, durmiendo a ratos, viendo telenovelas, ganando kilos sin control, pintándose las uñas y comiéndose los padrastros. Hasta que se cansó de tanto no hacer nada y de andar tan descuidada y empezó a hacer dieta, volvió a la minifalda, los tacones altos, el perfume y las candongas, como cuando estaba solterita y a la orden. Una noche al regresar del trabajo, Isidro la pilló en esas, estalló en ira y quiso saber dónde escondía al macho, para acabar con él. Como no lo encontró, decidió acabar con más bien con ella.
O quarto alugado que arranjou o Isidro podia ter sido um bom lar, com TV colorida,equipamento de música, geladeira cheia e os cuidados que ela depositava para mantê-lo arrumado. Quê mais ia fazer, se tinha o dia todo para relaxar, dormindo a cada tanto, vendo novelas, engordando descontroladamente, pintando as unhas e comendo as pelinhas. Até que afinal cansou de não fazer nada e de andar tão descuidada e começou a fazer dieta. Então voltou a usar mini-saia, saltos altos, perfume e mandingas, como quando estava solteríssima e à disposição. Numa noite, quando retornava do trabalho, Isidro a pegou toda produzida e teve um ataque de fúria. Queria porque queria saber onde ela tinha escondido o macho, para acabar com a raça dele. Contudo, como não o encontrou, decidiu acabar com a raça dela.  
Y encima la llaman monstruo, a ella que tanto le gusta estrenar ropa de marca y lucirse por las discos
 E ainda por cima a acusam de monstro, só porque ela gosta de estreiar roupa de marca e chamar a atenção nas boites
No era la primera vez ni habría sido la última; Emma ya se había acostumbrado a la escena y sabía lo que tenía que hacer, pedirle perdón mil veces, protegerse la cabeza con los brazos, agacharse sumisa, esperar a que la golpiza amainara, dejarse arrastrar hasta la cama y abrirse de piernas, sin resistir. Pero esta vez Isidro parecía inspirado y golpeaba fuerte y parejo, como dispuesto a liquidar el asunto sin más.
Não era a primeira vez, nem teria sido a última; Emma já tinha se acostumado a essas cenas e sabia o que devia fazer: pedir perdão mil vezes, proteger a cabeça com os braços, se agachar submissa, esperar que as pancadas cessassem, se deixar arrastar até a cama e abrir as pernas, sem resistência. Mas nessa ocasião o Isidro parecia especialmente inspirado e batia tão forte e certeiro, como disposto a liquidá-la definitivamente
—Ahora sí nos matamos —repetía—, ahora sí.
– Agora sim a gente se mata- repetia –agora sim
—Nos matamos es mucha gente —me dice Emma que pensó. Como pudo echó mano de la varilla de trancar la puerta y se la descerrajó al hombre por la cabeza.
– A gente se mata muito, as pessoas- me diz Emma o que refletiu. Conforme pôde alcançou a vara de trancar a porta e golpeou o homem na cabeça.
—Como Emma, tres cuartas partes de las mujeres que están aquí por homicidio, a quien mataron fue al marido o al compañero sentimental —me explicaría a la salida una trabajadora social—. Durante años les soportan golpizas, borracheras, patadas en el vientre, bofetadas a ellas y a sus hijos. Son mujeres que un día se cansan de todo eso y responden. A algunas se les va la mano, y luego pagan condena. No le digo que no haya asesinas aquí adentro, sí las hay, pero a la mayoría le sucedió como a Emma, que mataron al tipo cuando no aguantaron más.
-Como Emma, três de cada quatro mulheres que estão presas por homicídio, mataram ao seu marido ou ao seu companheiro sentimental- me explicou ao sair uma assistente social.- Durante anos suportam pancadas, bebedeiras, patadas na barriga, porradas nela e nos seus filhos. São mulheres que um dia cansam de tudo isso e respondem. Algumas perdem o controle e terminam cumprindo condena. Não afirmo que não há assassinas aqui dentro, porque sim existem, mas a maioria sofreu o mesmo que a Emma, e acabaram matando o cara quando não aguentavam mais.
Emma pasó el resto de esa noche despierta y sin saber qué hacer, con Isidro ahí tirado con una cara que metía miedo. Hasta que se dijo a mí misma, o te pones las pilas o vas muerta, hermana. Trajo cuchillos de la cocina, un martillo y unos alicates, y se dio a la tarea de despresar.
Emma passou o resto dessa noite acordada, sem saber o quê fazer, com o Isidro no chão, com uma expressão assustadora. Até que falou pra si mesma, ou você agiliza ou vai sair morta amiga. Pegou as facas da cozinha, um martelo e uns alicates e começou a tarefa de esquartejar.
—¿Usted sabe a qué huele la sangre? —me pregunta, mostrando unos dientes bonitos y acomodando hacia atrás su copete, que tiende a caerle sobre los ojos—. Yo tampoco sabía, pero le juro que no se aguanta. El olor no se iba ni con la caja grande de FAB que restregué con cepillo, dele que dele.
– Você sabe qual é o cheiro do sangue?- me pergunta, mostrando uma bela dentadura e ajeitando o topete que cai sobre os seus olhos- Eu também não sabia, mas juro que é insuportável. O cheiro não ia embora nem com toda a água sanitária que esfreguei sem parar com a escova.
Después de meter cada parte entre una bolsa plástica, se bañó y descansó. Luego empezó con el ajetreo de los buses. Tomó varios, de ida y vuelta, y fue repartiendo bolsas por todo el sur de la ciudad. Un brazo lo dejó por Las Delicias, los entresijos por Héroes de Ayacucho, el corazón por Vista Bonita. Y así, así, por aquí y por allá, hasta que por último tiró la cabeza a una zanja por los lados de Presidente Kennedy. Lo que siguió fue ir al salón de belleza a que le cortaran el pelo, que antes traía bien largo. Tenía que cambiar de aspecto, parecer otra, salir del cuarto alquilado y huir hacia la vida nueva que la estaba esperando.
Depois de colocar cada parte do Isidro numa bolsa diferente de plástico, tomou banho e descansou. No dia seguinte começou a missão dos ônibus. Pegou vários, indo e voltando, e foi repartindo bolsas por todo o sul da cidade. Um braço ficou na área de Las Delicias, as partes baixas em Héroes de Ayacucho, o coração em Vista Bonita. E pouco a pouco distribui, aqui e acolá, até que jogou por último a cabeça numa vala na área de Presidente Kennedy. Logo foi ao salão pra cortar o cabelo, que estava comprido demais. Tinha que mudar de aspecto, parecer outra, sair do quarto alugado, e fugir ao encontro da nova vida que a esperava
—Pero antes tenía que platearme, ¿me entiende? —me pregunta—. Todo me lo había gastado en buses y sin plata no iba a llegar a ningún lado.
– Mas antes eu tinha que conseguir grana, entendeu? – ressalta- Tinha gastado tudo em ônibus e sem grana não podia chegar a lugar nenhum
Así que vendió el televisor por lo que quisieron darle, y en eso se equivocó. Por ahí le seguirían la pista, y la encontrarían tres meses después.
Portanto vendeu a TV por um preço ridicularmente barato e esse foi o seu erro. Começaram a seguir essa pista e a capturaram três meses depois.
Pero esos tres meses los pasó a lo bien, sin pesadillas ni remordimientos. Cada semana en un barrio distinto, cada noche en un inquilinato nuevo, o con algún desconocido en un amoblado de las afueras, rodando por donde nadie la conociera ni adivinara los recuerdos que guardaba en su cabeza, debajo del copete Alf.
Porém, durante esses três meses, curtiu sem pesadelos ou remorço. Cada semana estava num bairro diferente, cada noite numa pensão nova, ou com algum desconhecido em alguma quitinete do subúrbio, rodando por onde ninguém a conhecesse, e não adivinhasse as lembranças guardadas debaixo do seu topete Alf.
Hasta que la Policía identificó la cabeza encontrada entre la zanja, y las sospechas recayeron sobre Emma. Dieron con el televisor vendido y luego la encontraron, mientras bailaba en una discoteca al otro lado de la ciudad.
Então a polícia identificou a cabeça encontrada na vala, e as suspeitas recaíram nela. Acharam a TV vendida e puderam localizar a Emma, enquanto dançava numa boite do outro lado da cidade.
Suena el timbre en el Buen Pastor y las demás presas salen al patio para sus treinta minutos de receso. Emma vuelve a replegarse sobre sí misma, se encaja los audífonos de su radiecito y de nuevo arremete contra los padrastros. Esa es, murmuran las internas al pasarle por enfrente, esa fue.
Toca a campainha do Bom Pastor e as outras presidiárias saem ao pátio para os trinta minutos de recesso. Emma novamente se fecha em si mesma, encaixa nas orelhas os auriculares do seu pequeno rádio e morde a pele das unhas. Foi essa ai, sussurraram as internas quando passaram na sua frente, foi essa ai
—Mire, no insista, ¿sí? No fue más y no voy a decirle más —me advierte ella a mí.
– Olha, não insista, tá bom? Não houve nada mais e não pretendo dizer mais nada- me adverte
Yo soy romántica, me gusta la música romántica, les había dicho en los primeros días de presidio a los reporteros que venían a preguntarle cómo fue que cortó, con qué golpeó, por qué desmembró. Yo soy romántica, les decía, hasta que cayó en sus manos una de las crónicas de prensa en las que aparecía como protagonista: “Sin inmutarse, con pasmosa sangre fría, Emma Vélez Montes, una joven de 20 años armada de cuchillos de cocina, descuartizó a su amante en un acto de sadismo, empacó los restos en bolsas plásticas y los diseminó por la ciudad”.
Eu sou romântica, gosto de música romântica, tinha dito durante os primeiros dias de presídio, aos repórteres que vinham questionar como foi que cortou, com quê objeto bateu, por quê esquartejou? Eu sou romântica, ela dizia, até que chegou às suas mãos uma das crônicas da imprensa, da qual era protagonista: “Sem se imutar, com surpreendente sangue frio, Emma Vélez Montes, uma jovem de 20 anos armada com facas de cozinha, esquartejou o seu companheiro e , num ato de sadismo, guardou os seus restos em bolsas de plástico e os distribuiu pela cidade.”
Con pasmosa sangre fría, dicen de ella, y la sacan en las fotos seria y fea. Y encima la llaman monstruo, a ella que tanto le gusta estrenar ropa de marca, ponerse zapatos de plataforma y lucirse por las discos, proyectando su reflejo en las bolas de espejos que cuelgan del techo, sintiendo en las piernas la neblina fría que inunda la pista, bañándose en luz negra y en rayos láser.
Com surpreendente sangue frio, dizem dela, e colocam ao lado fotos suas onde está séria e feia. E também a catalogam de monstro, justo ela que adora estreiar roupa de marca, pôr sapatos plataforma e chamar atenção nas boites, projetando o seu reflexo nas bolas de espelhos penduradas no teto, sentindo nas pernas a névoa fria que impregna a pista, tomando banho de luz preta e raios láser.
El timbre suena de nuevo y las demás presas regresan a sus celdas. El cielo se ha despejado y Emma se relaja un poco y se estira al sol. Conectada a sus audífonos y entregada a las canciones románticas que deben sonar por su radiecito de pilas, otra vez parece olvidada de mí.
Toca a campainha de novo e as outras presidiárias retornam as suas celas. O céu está limpo e Emma relaxa um pouco, esticando-se ao sol. Com os auriculares postos, entregue às canções românticas que deviam estar tocando no rádio a pilha, já nem lembra de mim.
—Todo eso ya para qué —dice un rato después—. Lo único que quiero es que me dejen sola, total a quién le importa, si mi vida yo ya la viví.
– Tudo isso pra quê- falou uns minutos depois- O único que desejo é que me deixem sozinha, afinal pouco importa, se a minha vida eu já vivi.
De pronto me nace tutearla, y confío en que no va a molestarse ante la pregunta que antes no me hubiera atrevido a hacerle.
De repente tomo a liberdade de perguntar uma coisa que antes não havía ousado perguntar.
—Decime una cosa, Emma, y por qué lo cortaste…
-Me diz uma coisa Emma, por quê você o cortou todinho?
—Eh, avemaría, cómo le meten de misterio a eso, ¿no?
– Vixi, Mãe do Céu, como dão importância a isso, né?
—Bueno, es, digamos… raro.
– Bom, não deixa de ser esquisito
—Ahora contestame vos a mí, ¿vos sos rica?
– Agora me responde uma coisa, você é rica?
—¿Cómo? —me desconcierta su pregunta.
– Quê?- fiquei descolocada com a pergunta
—Rica, ¿sos?
– Rica, é?
—Pues, ni rica ni pobre.
– Nem rica nem pobre
—Pero carro sí tenés.
– Mas você tem carro
—Sí, carro sí.
-Sim, carro tenho
—Por eso no entendés.
– Por isso que você não entende
—¿Cómo?
– Quê?
—Supongamos que es a vos a la que le cae la malparida hora y tenés que matar a tu man.
– Imagina que é você que tá nessa situação desgraçada e acaba matando o seu macho
—Supongamos.
– Imaginemos
—Lo metés entre el baúl de tu carro, lo tirás bien lejos y santo remedio. ¿O no?
– Você o colocaria no porta-malas do seu carro,  o levaria bem longe e pronto, não é?
—Tal vez.
– Talvez
—Bueno, mija, a mí me tocaba en bus. Qué habrías hecho vos en mi caso, decí. Deshacerte de él de a poquitos, ¿sí o qué?
– Então minha filha, eu só podia ir de ônibus. O quê teria feito na minha situação, me diz. Teria se desfeito dele aos poucos, sim ou não?

Tradução Aline Fagundes. Fev2014

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2 comentarios sobre “Relato “La Mujer que no dejó que la pegaran”, “A mulher que não deixou que batessem nela”. Autora Laura Restrepo.

    1. É realmente maravilhoso o relato. Laura Respreto capta perfeitamente o universo de algumas mulheres e o transmite de uma forma brutal e realista

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