Venus

En la tranquila noche, mis nostalgias amargas sufría. Na noite tranquila, a amarga saudade eu sofria
En busca de quietud bajé al fresco y callado jardín. Na procura de paz desci ao fresco e calado jardim
En el obscuro cielo Venus bella temblando lucía, No céu escuro, a bela e trêmula Vênus irradia
como incrustado en ébano un dorado y divino jazmín. incrustada no ébano, como um dourado, divino jasmim
A mi alma enamorada, una reina oriental parecía, Para a minha alma apaixonada, uma rainha oriental parecia
que esperaba a su amante bajo el techo de su camarín, que esperava pelo seu amante,  no resguardo do camarim
o que, llevada en hombros, la profunda extensión recorría, Ou que, levada em ombros, a profunda extensao percorria,
triunfante y luminosa, recostada sobre un palanquín. Triunfante e luminosa, apoiada sobre um palanquim
«¡Oh, reina rubia! ?díjele?, mi alma quiere dejar su crisálida Oh, loura rainha! Disse-lhe, minha alma quer deixar sua crisálida,
y volar hacia ti, y tus labios de fuego besar; E voar ao seu encontro para seus lábios fogosos beijar
y flotar en el nimbo que derrama en tu frente luz pálida, E pairar no nimbo que derrama na sua testa a luz pálida
y en siderales éxtasis no dejarte un momento de amar». E em sideral êxtase nunca deixar de lhe amar.
El aire de la noche refrescaba la atmósfera cálida. O ar da noite a cálida atmosfera refrescava.
Venus, desde el abismo, me miraba con triste mirar. Vênus, refém do abismo, me fitava com tristeza no olhar.

Nació el 18 de enero de 1867 en San Pedro de Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, Nicaragua. Primer hijo de Manuel García y Rosa Sarmiento. Fue criado por su abuela tras la separación de sus padres.

A los 14 años se trasladó a Managua donde trabajó como secretario en la Biblioteca Nacional. Por entonces ya es reconocido llamándole el “poeta-niño”. Se hospeda en casa del doctor Modesto Barrios, quien le acompañó a fiestas y tertulias literarias.

En el año 1892 viajó a España como representante del Gobierno nicaragüense para asistir a los actos de celebración del IV Centenario del descubrimiento de América. Tras viajar por distintos países, residió en Buenos Aires, donde trabajó para el diario La Nación. En 1898 regresa a España como corresponsal y alterna su residencia entre París y Madrid, donde en 1900, conoce a Francisca Sánchez, mujer de origen campesino con la que se casó por lo civil y tuvo cuatro hijos, de los cuales sólo uno sobrevivirá, Rubén Darío Sánchez, “Guincho”. Con ella convivió hasta casi el final de sus días. Rubén la llevó a París donde le presentó a sus amigos. Francisca era analfabeta cuando conoció a Darío (Amado Nervo, Manuel Machado y su cónyuge la enseñaron a leer). Viajó de un lugar a otro sin poder presentarla en actos oficiales como su esposa, pues está por resolverse el divorcio con Rosario. En 1907 ésta se presentó en París reclamándole sus derechos de esposa; Darío trató de eludirla sin éxito. El poeta viajó a su país para obtener el divorcio, cosa que no logró.

Convertido en poeta de éxito en Europa y América, es nombrado representante diplomático de Nicaragua en Madrid en 1907.

Sus primeros poemas son una mezcla de tradicionalismo y romanticismo; Abrojos (1887) y Canto épico a las glorias de Chile (1888). Este mismo año publica Azul (1888, revisado en 1890), dividido en cuatro partes: ‘Primaveral‘, ‘Estival‘, ‘Autumnal‘ e ‘Invernal‘. A este libro debe que sea considerado como el creador del modernismo; escritores como Ramón María del Valle-Inclán, Antonio Machado, Leopoldo Lugones o Julio Herrera y Reissig le reconocieron como el creador e instaurador de una nueva época en la poesía en lengua española.

En París entra en contacto con los poetas parnasianos y simbolistas abandonando el provincialismo por una poesía de la universalidad y cuenta su vida cotidiana pero a través de símbolos herméticos. En Prosas profanas (1896 y 1901), obra simbolista, desarrolla de nuevo el tema del amor. Formalmente creó una poesía elevada y refinada con muchos elementos decorativos y resonancias musicales; Cantos de vida y esperanza (1905) es el mejor ejemplo de ello. El canto errante (1907), es su libro, conceptualmente, más universal.

En 1913 cae en un profundo misticismo y se retira a la isla de Mallorca. Allí empieza a escribir una novela La isla de oro -que nunca llegó a concluir- en la que analiza el desastre hacia el que está caminando Europa. También compone Canto a Argentina y otros poemas (1914), un libro dedicado a este país en el año de la celebración de su centenario en que quiso seguir el modelo del Canto a mí mismo de Walt Whitman

En 1915 publica La vida de Rubén Darío, año en que regresó a a América. Enfermo en la capital de Guatemala, llegó Rosario Emelina para acompañarlo de regreso a su país, donde se dice que le atendió desde el 4 de julio de 1915, al 6 de febrero de 1916, fecha en la que Rubén Dario falleció en León.

 

Anuncios

Comenta aquí / Deixe seu comentário

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s