Hugo Lindo estudió jurisprudencia y ciencias sociales la Universidad de El Salvador, por la que se doctoró en 1948. Su tesis, El divorcio en El Salvador, fue galardonada con una medalla de oro por las autoridades académicas. Sirvió como embajador en Bogotá y Madrid y llegó a ser ministro de educación (1961). Posteriormente fue nombrado director de la Oficina de Asuntos Culturales de la Organización de Estados Centroamericanos. Perteneció a la Academia Salvadoreña de la Lengua, de la que fue director emérito, y fue miembro correspondiente de las Academias de España, Chile, Colombia y Honduras.

Su poesía busca alcanzar la revelación lírica a través de la claridad y la transparencia, y es también un acto de conocimiento, una búsqueda de las formas enclavadas en la realidad. La exactitud y claridad poéticas, sin embargo, denotan una lucha contra lo transitorio de la vida, las cosas y las propias palabras: “Y cada vez que pienso una palabra /digo / no es esto, / no. // Cubre una red sonora / un extenso vacío.// No es esto, / no. / Todavía no es esto.// Mejor borremos una a una, todas / las palabras escritas”, sentimiento de fugacidad que intenta vencer suministrando a las palabras todo su poder redentor.

Entre sus numerosos poemarios merecen destacarse Clavelia (1936), Poema eucarístico y otros (1943), Libro de horas (1948, primer premio del Certamen Permanente 15 de Septiembre), Sinfonía sin límites (1953), Trece instantes (1959), Varia poesía (1961), Navegante río (1963, primer premio de los Juegos Florales de Quezaltenango), Sólo la voz (1968, premiado en el Certamen Nacional de Cultural), Maneras de llover (1969), Este pequeño siempre (1971), Resonancia de Vivaldi (1976), Fácil palabra (1985) y Aquí mi tierra (1989). Póstumamente apareció Desmesura (1993), un largo poema de carácter autobiográfico que quedó inconcluso.

Sus cuentos fueron antologados en diversas selecciones regionales como la Antología del cuento moderno centroamericano (1949-1950). De su obra en prosa destacan sus narraciones religiosas e introspectivas como El anzuelo de Dios (1956) y ¡Justicia, señor gobernador! (1960), junto a otras novelas como Cada día tiene su afán (1964) y Yo soy la memoria (1983).

Dejad, pues, que sucumba Deixem, pois, que sucumba
Todo el dolor te navegaba por la sangre. Toda a dor navegava pelo seu sangue.
Un río largo descendía por la historia Um longo rio descendia pela história
hasta llegar a tu lugar preciso. até chegar ao seu lugar exato.
La sombra iba nadando sobre el río. A sombra ia nadando sobre o rio.
El aire E o ar
le pasaba la mano suavemente. lhe acariciava suavemente.
Y los sauces lloraban siglo a siglo Os salgueiros choravam cada século
sus hojas, suas folhas,
su rocío, seu orvalho,
su ternura, sua ternura,
para amparar la soledad del hombre. para amparar a solidao do homem.
Pero era menester que te agobiara Mas era mister que lhe agoniasse
la carga de los días. a carga dos días.
Que la noche Que a noite
se te echara en el alma y te mordiera. invadisse a sua alma e lhe mordesse.
Que la razón del mundo y su pregunta Que a razao do mundo e suas perguntas
se te enroscaran en la voz. Se enroscassem na sua voz.
Que el vino fuera Que o vino fosse já
vinagre ya en las comisuras. vinagre nas comissuras.
Y era E era
indispensable el fuego de los ojos indispensável o fogo dos olhos
la sal atroz, o sal bestial,
madrina de su brillo. madrinha do seu brilho.
Y la espina del paso. E a espinha da passagem.
Y la aterida E o rígido
mordida del invierno en la piel tensa. bocado do inverno na pele tensa.
Sin eso Sem tudo isso
no serías el hallazgo, Você nao seria a descuberta,
la flor abierta al ámbito del día, a flor aberta no coracao do dia,
la mano recia nem mao robusta
ni la mano dulce. nem mao ligeira.
Sin eso, simplemente, te hallarías Sem tudo isso seria, simplesmente,
mineral, mineral,
vegetal, vegetal,
seco, seco,
vacío, vazio,
rondando apenas el envés del mundo. rondando só pelo avesso do mundo.
La rosa se te dió, A rosa foi-lhe dada,
gloria en la vista, glória à vista,
miel del olfato, mel no olfato,
levedad del tacto, ligeiro o tato,
porque lloraste encima de sus brotes. porque chorou sobre os brotos.
La luz se te otorgó A luz foi-lhe dada
porque venías porque você vinha
silencioso y sangrante silencioso e sangrante
por el túnel. através do túnel.
La vida misma circuló en tus venas A mesma vida circulou pelas suas veias
porque es rojo el color de los suplicios. porque é vermelha a cor dos suplícios.
Y el amor llegó a ti, E o amor chegou à você,
quedó en tu casa, acomodou-se na sua casa,
echó raíces y engendró milagros, enraizou-se e gerou milagres,
porque venía ya de otras edades porque vinha de outras idades
en tu propio dolor, na sua própria dor,
tu propio tiempo, seu próprio tempo,
tu propio río, seu próprio rio,
en fin, enfim,
tu propia historia sua própria história

 

 

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